
Hola princesa.. ayer me acordé de ti en el metro y te escribí esto.
Espero te guste... hoy creo que me conectaré a la noche, por si estás.
Un beso.
"Tu pecho se me abrió apacible como un cielo recto,
como una puerta constante.
Me acerqué suavemente a tu deposito de sueños
y de mi propio pecho escaparon muertos infinitos.
En ese instante te apoderaste de mi mente baldia,
y hoy sencillamente no puedo creer
que sólo vea esos colores
cuando los miro a través de tus ojos."
Marcos Arraño
Septiembre 26 a las 6:53 p.m.
