
Llueve.
llueve sin permiso
sin piedad y sin dudas.
Yo no sé si lo que llueve es agua
o elefantes o tumbas.
Ni sé si llueve desde las nubes
o desde tus manos
o tus tristezas.
Lo único que sé es que llueve.
Yo salgo.
Abrazo la tierra y la beso.
Me arrodillo,
tiemblo.
Siento tu perfume y me alegro.
Estás cerca, lo siento.
Estás precisamente en mi otro extremo.
Déjame dibujarte una sonrisa
en el alma.
Permiteme pintarte una
tregua en en la cara.
Déjame soñarte este día
mientras afuera llueve.
Mientras te invento una fiesta.
Porque yo no sé
si lo que llueve afuera
son palabras o avestruces.
O si llueve desde tus rostros
o desde tus ventanas o tus silencios.
Yo sólo sé que llueve,
y sólo sé que esa es la excusa perfecta
para regalarte una primavera.
