
Tengo ganas de nacer de nuevo,
pero esta vez brotando de tu boca
De ponerme unos lentes para ver lo invisible,
a todo esos seres etéreos que nos acompañan
Tengo ganas de inventar un nuevo idioma, o un nuevo sentido
que me permita por fin diferenciar el día de la noche
Tengo ganas de escuchar la vitrola de mi abuela,
sus amargos tangos argentinos.
Tengo ganas de tirarme un piquero al cielo
y caer en tu pecho como una corazonada.
Tengo ganas de sentir un parto o una menopausia.
De perderme en una calle en Barcelona
De ver tu imagen
De volar de día sin temor a que me vean
De pintar tu cuerpo desnudo en un óleo gigante
De lograr por fin clasificar tus ojos
De volver a ese teatro, pero esta vez sin personajes ni escenografías
De no ver más números ni letras, sólo puentes y arrecifes
De escribir todos mis recuerdos en un libro titulado “futuro”
De no seguir viendo esas parejas abrazadas desde mi oficina
De arrojarle “algo” a “alguien”
De golpear a un mimo hasta que hable
De saltar de una micro andando
De subir una escalera rota
De bailar un merengue
De salir de aqui
De ser la tinta de este lápiz
De ser la piedra en tu camino
De besar a una colorina
De esconderme bajo la alfombra
De inventar un poema donde no aparezcas
De cabalgar en elefante
De conocer moscow
De escuchar pronto el clic que hará mi lápiz cuando le ponga la tapa
De morir de hipotermia o de hipnosis
De saber qué va escuchando esa muchacha con audífonos
De comerme una golondrina
De orinar en un árbol
De hacer un origami con mi corbata
De abrir esa puerta que dice “privado”
Pero por sobre todas las cosas, hoy quiero dejar de escribir
en los reversos de los formularios de declaración del IVA
pero esta vez brotando de tu boca
De ponerme unos lentes para ver lo invisible,
a todo esos seres etéreos que nos acompañan
Tengo ganas de inventar un nuevo idioma, o un nuevo sentido
que me permita por fin diferenciar el día de la noche
Tengo ganas de escuchar la vitrola de mi abuela,
sus amargos tangos argentinos.
Tengo ganas de tirarme un piquero al cielo
y caer en tu pecho como una corazonada.
Tengo ganas de sentir un parto o una menopausia.
De perderme en una calle en Barcelona
De ver tu imagen
De volar de día sin temor a que me vean
De pintar tu cuerpo desnudo en un óleo gigante
De lograr por fin clasificar tus ojos
De volver a ese teatro, pero esta vez sin personajes ni escenografías
De no ver más números ni letras, sólo puentes y arrecifes
De escribir todos mis recuerdos en un libro titulado “futuro”
De no seguir viendo esas parejas abrazadas desde mi oficina
De arrojarle “algo” a “alguien”
De golpear a un mimo hasta que hable
De saltar de una micro andando
De subir una escalera rota
De bailar un merengue
De salir de aqui
De ser la tinta de este lápiz
De ser la piedra en tu camino
De besar a una colorina
De esconderme bajo la alfombra
De inventar un poema donde no aparezcas
De cabalgar en elefante
De conocer moscow
De escuchar pronto el clic que hará mi lápiz cuando le ponga la tapa
De morir de hipotermia o de hipnosis
De saber qué va escuchando esa muchacha con audífonos
De comerme una golondrina
De orinar en un árbol
De hacer un origami con mi corbata
De abrir esa puerta que dice “privado”
Pero por sobre todas las cosas, hoy quiero dejar de escribir
en los reversos de los formularios de declaración del IVA
